Be MorphoTu espacio en Be Morpho es donde vive todo lo que pasa entre una sesión y la siguiente. Lo abres desde el celular, escribes cuando lo necesitas, y llegas a tu sesión con el material fresco en vez de con «no me acuerdo bien».
Tu terapeuta te da un código. Con él creas tu cuenta en un minuto. Es gratis para ti: va incluido en el plan de tu profesional.
Todo pensado para que llegues mejor preparado a tu sesión, no para darte tarea.
Cuando algo te mueve —una discusión, una noche difícil, una buena noticia— lo escribes ahí mismo, con la emoción que traes. No tienes que acordarte de todo el jueves cuando llegues a sesión.
Lo que vas registrando se acomoda solo en orden. Con el tiempo dejas de ver días sueltos y empiezas a ver el patrón: qué se repite, qué ya no duele igual, qué cambió.
Las personas que más pesan en tu vida, dibujadas. Sirve para hablar de vínculos difíciles sin tener que explicar de cero quién es quién cada sesión.
Cuando propone día y hora para la siguiente cita, te llega ahí. Aceptas o pides otro horario con un toque, sin cadenas de mensajes.
Si quieres, dejas un mensaje anónimo para alguien que apenas empieza su proceso. Nadie sabe quién lo escribió. Solo que a alguien le sirvió.
Puedes calificar a tu terapeuta de forma anónima y verificada. Ni él ni nadie puede saber cuál reseña es la tuya.
Es la parte que más nos importa, así que va sin letras chiquitas.
Nadie más ve lo que escribes: ni otros profesionales, ni otros pacientes, ni el equipo de Be Morpho.
Lo que registras es tuyo. Si prefieres guardarte algo, te lo guardas.
Pides tu información o la baja de tu cuenta y se cumple. Es tu derecho por ley.
Puedes leer los detalles en Seguridad y en Términos y privacidad.
Te lo dio tu terapeuta. Con él creas tu cuenta y tu espacio queda listo.